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miércoles, 13 de junio de 2012

"Un día en la naturaleza... de Gorbeia"


Kaixo guztioi!!!

Aprovechando la iniciativa de Fotonatura en la que se organizó un concurso para fotografiar la naturaleza durante un fin de semana concreto, decidí aportar a ella mi granito. Todo hay que decirlo, así tenía excusa para tirarme al monte unas horas… ;º)

Las previsiones de tiempo además no eran malas para el bosque: cielos cubiertos y bastante agua. La gente se sorprende de que con este tiempo se nos ocurra salir al monte…y menos a hacer fotos.
Hombre, no es como estar haciendo fotos de estudio a 20ºC y con una cervecita fresca en la mesa. Es incómodo y si hay viento incluso frustrante. Pero el bosque con este tiempo se trasforma. Se le encienden los colores y se matizan sus luces, que de otra forma suelen ser intratables.
Con tanta humedad el bosque huele a bosque. Se respira su aliento. Cuando llevas un rato se siente como te fundes con el entorno. Es una sensación primitiva y agradable.

Pensaréis que son chorradas. Bueno, os invito a probarlo y después me contáis.

A lo que íbamos. El día empezaba bien, las primeras luces dejaban ver un ambiente cargado y un bosque que comenzaba a desplegar su traje de primavera.
Ya que había bastante agua me fui a buscar uno de los tímidos regatos que brotan durante los días de lluvias.

Lo cierto es que no tenía ninguna idea nueva ni un plan establecido, así que me fui a esta pequeña zona que tenía menos trabajada.
El “regalo” no lo vi cuando llegué. Fue mientras estaba haciendo ésta primera foto cuando casi me tropecé con él.
Aprovechando que la niebla se cerró bastante intenté incluir las dos hayas del fondo, buscando una composición más o menos simétrica, por lo menos en la zona superior. Así mismo, procuré compensar la imagen  descentrando ligeramente el marcado salto del primer plano.


Esta segunda os sonará a algunos…
Sin duda un poco más de niebla hubiese venido bien para controlar mejor la luz. Pero no había más. Así que se buscó una imagen distinta a la “original”, a la tomada en invierno.
En este caso bajaba más agua que la vez anterior y se intentó llenar la zona inferior derecha con el propio riachuelo.
Sin necesidad de polarizar para mantener dicho reflejo retiré éste y se opté por un filtro de densidad neutra de seis pasos. Por una parte para conseguir una exposición larga. Para el agua pero sobre todo para las hojas, que dado el viento que hacía pensé que era mejor sacarlas en un marcado movimiento que ligeramente movidas.
Y también para bajar un poco el contraste. Dado que este filtro tiene esta particularidad. A su vez y mientras el obturador estuvo abierto se trabajó a mano un filtro degradado. La exposición resultante fue de 20 segundos y el resultado el que veis.


No eran todas las hayas que estaban brotando pero algunas lo hacían con ganas. En una de las subidas hubo una que me llamó la atención. Nuevamente había que afrontar una situación de bastante contraste. Esperé un poco ya que la niebla iba y venía y mientras fui afinando la composición.  
Tras pelear un rato con el viento, la lluvia, el degradado, el paraguas y demás me di por satisfecho y continué.


Por supuesto el “regalo” lo llevaba encima pero no llegaba a visualizar una imagen en la que encajarlo. Alguna otra vez ya me había encontrado algún otro regalo de estos y me había visto en una situación parecida.
Esta vez decidí que tenía que incluirlo sí o sí y volví a intentarlo. En la imagen creo que no llega a apreciarse pero en ese momento caía una de aúpa.
Jugué con el polarizador ya que el grado en el que ajustaba éste influía bastante tanto en la cuerna como en las piedras.   


Tras unas cuantas horas sin parar de llover algunas zonas que habitualmente traen poquita agua mostraban una cara bastante más alegre. Me sorprendió como en esta zona en concreto los colores habían cogido una especial intensidad.


Con esta última foto se dio por concluida una mañana de lo más entretenida. Y por supuesto, espero que hayáis disfrutado del paseíto tanto como lo hice yo. ;º)

Agur bero bat!!!




miércoles, 6 de junio de 2012

Me gusta, no me gusta, me gusta...


Kaixo guztioi!!!

Me imagino que esta reflexión será común a casi todas las artes plásticas y por ende a todo lo que supone un trabajo creativo que se realiza con vistas a mostrar en público.
Seguís ahí, verdad?? ;º)

Seguro que sobre esto hay artículos y libros ya escritos. Meditaciones, hipótesis y teorías… Bueno, ésta es mi versión. Si es que hay más.

Comentaba en una entrada anterior que echaba de menos la frescura y la ingenuidad de los primeros años con la cámara.
Sin duda, conocer las bases del lenguaje visual tiene sus ventajas. Pero también su lado oscuro.
Hace tiempo las composiciones me salían casi “por instinto”. Me costaba más sacar una buena pero cuando salía tenía ese toque de imperfección que la hacía quizás más atractiva.

Sin ánimo de echarme flores, hoy es el día que voy al bosque y puedo “fabricar” composiciones correctas, la mayoría. Buenas y atractivas, de esas que llegan…apenas. Con el tiempo y la práctica uno sabe ya, más o menos, lo que funciona.
Y ése precisamente es el gran problema.

Seamos sinceros. ¿Hacemos las fotos para nosotros o para mostrarlas?. ¿Para ponerlas en casa o para intentar ganar premios con ellas?
La mayoría diréis que las hacéis para vosotros…ya. La mayoría estaréis mintiendo como bellacos!!! ;º)
Cuando llevas un tiempo en esto creo que es normal el hecho de querer más. Me explico: más reconocimiento, publicar, exponer,…iba a decir vender pero ¿realmente se vende fotografía de naturaleza? ;º)

Bromas aparte, creo que ya me entendéis.
Si se quiere reconocimiento en webs y demás, a no ser que seas una estrella del tema y con cualquier “patata” te aplaudan hasta con las orejas, hay que mostrar fotos “que funcionen”. Y esto significa no salirte de los patrones establecidos. No vale con agradar a unos pocos.
Si quieres publicar o exponer, pues más de lo mismo.
Si quieres vender…bueno, si alguien sabe cómo hacerlo que me mande un correo. ;º)


Qué nos queda entonces??
Como casi siempre, hay por lo menos, dos opciones.
Nos podemos tirar al camino fácil y seguir haciendo las fotos que funcionan. Esas que nos salen sin apenas esfuerzo y que encima gustan al público. (Vaya chollete!!) O podemos buscar esos caminos poco transitados y llenos de maleza por los que cuesta avanzar a cada paso que damos.

Mi opción, tan respetable como cualquier otra, ha sido intentar adentrarme en uno de estos últimos, machete en mano, y a la vez intentar hacer un poco más difícil ese “camino fácil”.
Y ahora ya no sé ni lo que funciona ni lo que no. Ja.
Suelo considerarlo como un pequeño logro personal cuando consigo algo que para mi es nuevo. Algo que se salga de lo convencional y que a la vez me guste.
Quizás por eso interpreto la foto de otra manera más optimista cuando realmente se trata de una imagen que sólo funciona a medias y que tampoco tiene nada que sea realmente especial. No sé.

Así que, últimamente más que nunca, cada vez que voy a subir una foto a algún sitio cojo una margarita y comienzo a deshojarla…


En cualquier caso y mientras no viva de esto seguiremos buscando caminos difíciles. Los caminos más divertidos son siempre los de cabras!!
Eso no quita para que más de una vez me de un paseíto por lo fácil…


Y como siempre, que sepáis que estos son puras tormentas de ideas, sin más ánimo que el de haceros pasar un ratillo entretenido, enseñaros alguna foto y, de paso y sobre todo, hacer funcionar alguna de esas conexiones neuronales que tenéis a punto de fundirse. ;º)


AGUR!!!